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Un cuento de miedo

27 Jun

                                    Cuentos de la montaña

Por Helna Sotomayor

 

Vivir en el interior de la montaña es exponerse experiencias inolvidables, sea por la tranquilidad  de sus paisajes durante el día o por la oscuridad y espesura del clima durante la noche.

Uno de estos lugares con paisajes sobrecogedores es Llano Largo, ubicado a varios kilómetros al norte de Estelí, con relieve montañoso, en donde hay vertientes naturales de agua y  quebradas que lo hacen un lugar hermoso.

En Llano Largo se vivieron los días más duros durante la guerra de los años  70 y 80.

Moncho y Armando, dos niños de 13 y 14 años de edad, cuentan sus relatos de “espantos” del Llano.

Una tarde tranquila, doña Victoria Gutiérrez, mamá de los adolescentes, les encomienda hacer un mandado  al caserío más cercano, como a dos kilómetros de ahí.

Puestos en el camino, entre juegos, bromas y empujones, vieron aproximarse, en sentido contrario, a uno de sus vecinos y compañero de juegos.

Pero algo extraño sucedió. A medida que se aproximaban al muchacho, notaban que el amigo, Mincho, que es a como le llamaban, caminaba como suspendido en el aire.

Fue terrible la sorpresa, cuando al fin, lograron encontrarse, casi de frente con Mincho, que llevaba los ojos rojos como ensangrentados. Moncho y Armando le hablaron: ”Mincho”, pero el amigo siguió su camino sin prestarles atención.

Los muchachos se quedaron impávidos, aspirando la ráfaga de aire frío que los envolvió en aquel instante. Ahí, quietos, se quedaron viendo el espectro, que llevaba la espalda y la cabeza ensangrentada.

El recuperar el aire, pegaron una carrera, que parecía no tener fin, hasta llegar al caserío. Entraron en la primera casa que encontraron con la puerta abierta.

De lo demás, recuerdan muy poco. Su madre, doña Victoria cuenta que  pasaron con una fiebre altísima que les duró ocho días debido a la impresión que vivieron, sobretodo, cuando les avisaron días después, que el amigo, Mincho, había sido secuestrado por  la Guardia, lo torturaron y lo mataron el mismo día en que vieron su espectro en el camino.

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Publicado por en junio 27, 2012 en cuentos de la montaña

 

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